Conos conectados de la DGT: cómo avisan de las obras antes de llegar

Conos conectados de la DGT: cómo avisan de las obras antes de llegar

La mayoría de los conductores estamos acostumbrados a encontrarnos obras en carretera durante nuestros desplazamientos. Una reducción de carriles, trabajos de mantenimiento en el arcén o una intervención de conservación pueden obligarnos a modificar la velocidad y prestar especial atención a la señalización. Aunque estas actuaciones suelen estar debidamente señalizadas, existe un factor que sigue siendo determinante para la seguridad: el tiempo del que disponemos para detectar el riesgo y reaccionar.

Precisamente sobre esta cuestión gira uno de los avances tecnológicos que la Dirección General de Tráfico ha llevado recientemente hasta Corea del Sur. Los conos conectados de la DGT permiten incorporar comunicación digital a la señalización temporal de obras, de manera que la información sobre su ubicación pueda llegar a los conductores antes de que alcancen el tramo afectado.

La presentación tuvo lugar durante el 32.º Congreso Mundial sobre Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS World Congress 2026), celebrado del 19 al 23 de octubre en Gangneung, Corea del Sur, donde expertos y representantes del sector de más de 90 países se reunieron para compartir los últimos avances en movilidad inteligente.

Pero ¿cómo funciona esta tecnología y qué cambia realmente respecto a los conos de señalización convencionales?

Cómo funcionan los conos conectados de la DGT

Hasta ahora, la señalización temporal de obras ha dependido fundamentalmente de los elementos físicos instalados sobre la carretera. Conos, paneles, señales luminosas y balizamiento permiten delimitar las zonas de trabajo y advertir a los conductores de las modificaciones en la circulación.

Estos sistemas continúan siendo imprescindibles, pero presentan una limitación evidente: para interpretar la señalización, el conductor necesita encontrarse lo suficientemente cerca como para verla.

Los conos conectados incorporan tecnología de geoposicionamiento y comunicaciones IoT que permite registrar su ubicación y transmitir información digital sobre el despliegue. De esta manera, una zona de obras deja de estar representada únicamente por la señalización instalada sobre el asfalto y pasa a convertirse también en información que puede compartirse con los sistemas de gestión del tráfico.

El objetivo es que los servicios de movilidad compatibles puedan utilizar esos datos para advertir de la presencia de trabajos en carretera, incluso antes de que los elementos de señalización física entren en el campo de visión del conductor.

Esto resulta especialmente relevante cuando las obras se encuentran después de una curva, en un cambio de rasante o en tramos donde la velocidad de circulación reduce el margen disponible para reaccionar.

Del cono a los navegadores: el papel de DGT 3.0 y la tecnología V2X

Para comprender el verdadero alcance de los conos conectados, conviene entender qué sucede con la información que generan.

Cuando un dispositivo conectado comunica la ubicación de una intervención, sus datos pueden integrarse en el ecosistema DGT 3.0, la plataforma de vehículo conectado impulsada por la Dirección General de Tráfico. Desde este entorno, la información sobre las incidencias puede ponerse a disposición de los proveedores de servicios de movilidad, que pueden utilizarla para generar avisos en navegadores, aplicaciones y otros sistemas compatibles.

Este intercambio de información forma parte de la evolución hacia la movilidad V2X (Vehicle to Everything), un concepto que engloba las comunicaciones entre los vehículos y los diferentes elementos de su entorno, incluidas las infraestructuras viarias.

En el caso de los conos conectados, no significa necesariamente que el dispositivo se comunique directamente con cada vehículo que se aproxima. Su función es generar y transmitir información que, a través de las plataformas y servicios correspondientes, puede llegar hasta los conductores.

La diferencia es importante, porque permite entender que la eficacia del preaviso digital también depende de la disponibilidad de los datos, de su correcta distribución y de que los sistemas utilizados por los conductores sean compatibles con este tipo de avisos.

Por qué el preaviso digital puede mejorar la seguridad en las obras de carretera

Pensemos en una situación habitual: un equipo de conservación está realizando trabajos de mantenimiento en una autovía y necesita ocupar parcialmente uno de los carriles.

La zona está correctamente delimitada y señalizada, pero los vehículos que se aproximan circulan a una velocidad elevada. Si además existe una curva o las condiciones de visibilidad no son favorables, algunos conductores pueden detectar la intervención cuando ya se encuentran relativamente cerca.

El preaviso digital pretende reducir esa dependencia exclusiva de la visibilidad física. Si la ubicación de los trabajos se comunica con antelación y la información llega al navegador del conductor, este puede disponer de un margen adicional para adaptar la velocidad y prepararse para las condiciones de circulación que encontrará más adelante.

No se trata de sustituir la señalización convencional, sino de complementarla con información digital que permita anticipar situaciones de riesgo.

Esta posibilidad también tiene especial importancia para los profesionales que trabajan en la conservación y mantenimiento de carreteras. Cada intervención requiere organizar recursos, desplegar elementos de protección y desarrollar tareas en un entorno donde el tráfico continúa circulando a escasa distancia.

Facilitar que los conductores conozcan anticipadamente la presencia de estos trabajos supone incorporar una herramienta adicional para contribuir a la protección de los operarios, aunque la atención al volante, el respeto a la señalización y la adaptación de la velocidad siguen siendo fundamentales.

Conos conectados y balizas V16: tecnologías diferentes con un objetivo común

La presentación de los conos conectados también ha generado comparaciones con las balizas V16 conectadas, obligatorias en España desde el 1 de enero de 2026 para los vehículos a los que se aplica esta normativa.

Aunque ambas tecnologías utilizan la conectividad para comunicar situaciones de riesgo, su finalidad es diferente.

La baliza V16 conectada está diseñada para señalizar un vehículo inmovilizado por una avería o accidente, transmitiendo su ubicación para facilitar el preaviso digital al resto de conductores. Los conos conectados, en cambio, están destinados a la señalización temporal de intervenciones profesionales, como obras, operaciones de conservación y otras actuaciones sobre la infraestructura viaria.

Su punto en común es la posibilidad de transformar un elemento de señalización física en una fuente de información digital.

La conectividad permite así avanzar hacia un modelo en el que las incidencias pueden comunicarse sin depender exclusivamente de que los conductores lleguen a visualizarlas, tanto cuando se produce una inmovilización imprevista como cuando existe una intervención programada.

Netun Solutions y el desarrollo de soluciones de señalización conectada

En Netun Solutions llevamos años trabajando en el desarrollo de tecnologías que permitan mejorar la señalización de incidencias y facilitar la comunicación de riesgos en carretera.

Nuestra experiencia comenzó con la creación de Help Flash y ha evolucionado hacia soluciones conectadas para conductores, empresas de conservación, operadores de infraestructuras y otros profesionales relacionados con la movilidad.

Dentro de esta línea de desarrollo se encuentra el Netun NDS-C01, nuestro módulo para conos conectados certificado por la DGT, que integra tecnología de geoposicionamiento y conectividad IoT para convertir la señalización temporal en un elemento conectado.

El dispositivo forma parte de Incidence Pro, nuestro ecosistema de soluciones conectadas para entornos profesionales, que combina dispositivos IoT con la plataforma de gestión Incidence, desde la que es posible supervisar los despliegues, consultar la ubicación de los dispositivos y realizar el seguimiento de las operaciones.

Esta integración permite ampliar la utilidad de los conos conectados más allá del preaviso digital, ofreciendo también información relevante para la gestión de los trabajos y la supervisión de los equipos sobre el terreno.

A través de Incidence Pro y nuestra solución de conos conectados, las empresas de conservación, los operadores de infraestructuras y las administraciones pueden incorporar estas capacidades a sus operaciones, avanzando hacia una señalización más conectada y una gestión más eficiente de las intervenciones en carretera.

El futuro de la señalización en carretera pasa también por la información

La presencia de los conos conectados en un foro internacional como el ITS World Congress demuestra el interés que está despertando la digitalización de las infraestructuras viarias.

Durante décadas, buena parte de los avances en señalización se han centrado en conseguir que los elementos de advertencia fueran cada vez más visibles. La conectividad incorpora una posibilidad complementaria: que la información sobre lo que está ocurriendo en la carretera pueda circular antes de que los conductores lleguen al lugar de la incidencia.

Para las administraciones y los operadores de infraestructuras, esta evolución también abre nuevas oportunidades para mejorar el conocimiento de las intervenciones y avanzar hacia una gestión más conectada de las operaciones.

Quedan desafíos relacionados con la interoperabilidad, la distribución de los datos y la adopción de estos sistemas, pero la dirección es clara. La señalización del futuro no solo tendrá que ser visible sobre la carretera, sino también capaz de comunicar información útil a quienes circulan por ella y a quienes trabajan para mantenerla segura.